Un Grito en la Pared

“Un grito en la pared. Psicodelia, compromiso político y exilio en el cartel chileno” es el nombre del trabajo de los investigadores y académicos Mauricio Vico y Mario Osses que busca reconstruir la historia del cartelismo chileno entre los años 1967 y 1988. El volumen, a lo largo de sus 216 páginas, incorpora más de 200 imágenes —muchas de ellas inéditas— que han sido seleccionadas y analizadas rigurosamente por los autores en función del contexto sociocultural en el que tuvieron origen.
A la publicación del libro la precedió la Primera Jornada del Cartel Político, inaugurada el 17 de noviembre por la Ministra de Cultura, Paulina Urrutia. La actividad contó con la participación del profesor de Historia del Arte David Kunzle, de la Universidad de California (UCLA, Estados Unidos) y de destacados especialistas nacionales, como los diseñadores Eduardo Castillo, Oscar Ríos y Vicente Larrea, el muralista Mono González —fundador de la Brigada Ramona Parra— y uno de los autores de Un grito en la pared, Mauricio Vico.
De acuerdo a Vico, el trabajo busca explicar y entender el fenómeno del cartel chileno y efectuar un análisis de las piezas según referentes culturales que son claramente reconocibles para la población.
Por lo anterior, la edición se divide en tres momentos clave: Psicodelia, que reúne las estéticas hippie y pop de finales de los sesenta con los aires de cambio que se respiraban en el país durante la llamada “Revolución en Libertad”; Compromiso político, que revisita la influencia del afiche cubano y polaco y donde la gráfica está al servicio de la difusión del programa social de la Unidad Popular; y Exilio, que plasma la producción plástica de denuncia posgolpe, resultado de un movimiento internacional donde intervinieron artistas nacionales y extranjeros.
A medida que se desarrollan estos tres capítulos, queda claro cómo los cartelistas chilenos fueron capaces de consolidar la construcción de un discurso y una estética propia, así como de fortalecer cierta iconografía que acabó arraigándose en el inconsciente colectivo. Vico caracteriza dicha iconografía como “de alto impacto”, gracias a elementos como la tipografía y símbolos recurrentes como las aves, las barras de cobre, la mano empuñada, el uso de estrellas y rostros de jóvenes.




Via: www.colormagenta.cl





